La creación de la historia

Cuando estudiamos historia, o simplemente tenemos conocimiento de ciertos hechos pasados, no nos paramos a pensar cómo sería la vida en aquellos momentos. Cuando estalló la WWII, o cuando el petróleo ha hecho de las suyas. Incluso en el crack más referenciado por todos. No nos paramos a pensar que todo eso fue real, que había mucha gente viviendo sus propias vidas mientras todo aquello sucedía.
¿Por qué saco esto a colación?
Pues porque estamos en una situación similar. En poco días he oído decir que el presidente de los EEUU ha comenzado la mayor reforma financiera de su país en los últimos setenta años. Que la crisis actual es la mayor desde los años treinta del siglo pasado. Que la situación en Irán es comparable a la que provocó la caída de la dictadura del Sha.
Pero no nos paramos a pensar que eso mismo pueda ser historia. Estamos tan embelesados en nuestras propias vidas que no vemos que son ellas las que conforman esa futura historia.
Y me planteo si el hecho de que el ocio, entendido como distracción y elemento de control, ha hecho que esta etapa de la historia sea más fácilmente manipulable por los políticos y gentes afines al poder con tal de darle a la masa un poco de alegre para que no interfiera más de lo necesario, o si eso es algo inherente a la raza humana y siempre hubo pan y circo.





