
Aunque esta entrada podría parecer no encajar muy bien en esta temática, lo cierto es que el concepto del que trata da para mucho juego.
Actualmente los ultraportátiles o netbooks (no confundir con los portátiles clásicos también conocidos como notebooks) son uno de los mercados en mayor expansión.
La idea es sencilla, un ordenador de bajo precio y bajas prestaciones pero que sirve para la mayoría de los usuarios. Los hay muy caros y con gran diseño, pero en esta entrada nos enfocaremos a los más económicos.
Como en cualquier otra cuestión hay que pensar si realmente le sacaremos partido a este desembolso, ya que como capricho siempre podríamos comprarlo, pero no sería para que nos reportada una utilidad en concreto.
Podemos enfocarlo desde dos puntos de vista.
El ultraportátil como único ordenador.
En este caso el ordenador se utiliza como único dispositivo, por lo que hay que tener en cuenta las limitaciones que suelen tener estos, aunque actualmente avancen a grandes rasgos. Si buscamos un dispositivo para ofimática y navegar por Internet nos es más que válido. También podremos chatear o hablar por VoIp.
El ultraportátil como segundo ordenador.
Pero el enfoque más interesante es el que planteamos ahora. El ultraportátil como segundo ordenador.
La idea es tener uno principal de sobremesa, con la potencia y comodidad necesarias para hacer todo lo que nos haga falta. Un buen monitor y los periféricos que usemos.
En ese caso el netbook será un complemento al ordenador principal, que nos servirá sobre todo cuando estemos fuera de casa. La potencia del ultraportátil ya es algo menos importante, porque cuando requeriríamos potencia siempre podremos usar el de casa.
Pero lo bueno de estos ordenadores frente a los clásicos portátiles es que realmente son portátiles. Pesan alrededor de un kilo y además su autonomía ronda las 4 ó 5 horas, algo impensable hasta hace poco en portátiles convencionales. El tamaño también es un factor decisivo, ya que hablamos de ordenadores muy pequeños.
La parte negativa también viene por ahí ya que las pantallas que suelen llevar rondan las 10 pulgadas. Personalmente recomiendo que ese sea el límite, ya que uno menor, aunque pueda dar resultado, empieza a cansar si lo usamos varias horas seguidas.
Actualmente los ultraportátiles tienen precios muy dispares pero es posible encontrarlos por poco más de 200 euros en grandes superficies comerciales, lo cual lo hace un precio asequible, tanto como ordenador secundario como principal.