Hay algo que nadie sabe definir con la suficiente neutralidad como para que se acepte como real: la felicidad.

La felicidad es un estado que, por definición, es transitorio. No siempre somos felices y si así fuera no seríamos conscientes de ellos. Uno de los muchos inconvenientes de ser humano.

Muchas veces nos hemos lamentado por no ser felices pero, si no es algo estable, lo normal es que lo seamos y no lo seamos, a ratos, y de forma transitoria.

¿Eres feliz?

Rotundamente no tengo ni idea.

La realidad, de cualquier manera, y tal y como se estructura la sociedad, no deja demasiado tiempo no para hacerte esa pregunta, sino para poder solucionarla o siquiera plantear ciertas alternativas.

No puedo hablar de esto sin hacer referencia a uno de los discursos más motivadores que he escuchado nunca, el de Steve Jobs en el Stanford Commencement Speech del año 2005.

Seguramente os habréis dado cuenta de que la estructura del texto no tiene mucho sentido y que salto de una cosa a otra. Pero seguramente si no fuera así no estaría escribiendo esto.

Fotografía:  The Christmas Song de Zoe Favole

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