Conversando con @samfdz: La necesidad de las personas de sentirse superiores

Hace un tiempo empecé con Samuel un pequeño blog en el que básicamente debatíamos por escrito lo que ya hacíamos de forma oral. Ahora hemos vuelto pero de forma diferente, cada uno en su blog con una conversación por vez. Ha empezado en el suyo y es el turno ahora de este.

Álvarez del Vayo

Estar en las redes sociales te hace ver como es, o al menos cómo aparenta ser, mucha gente a la que no hubieras conocido de otro modo. Lo que me resulta más curioso es que, en mayor o menor medida, mucha gente tiene la misma necesidad, la de sentirse superior.

Esto es algo que se ve claramente proyectado cuando alguien se identifica con algo. Podríamos hablar de tecnología y comentar cómo los usuarios de Android se sienten superiores a los de iPhone porque según ellos tienen lo mismo pagando menos. O cómo lo sede iPhone se sienten superiores porque ellos han visto la realidad, no como los pobrecillos del robotito verde.

No quiero hacer de esta conversación una diatriba tecnológica y esto se extrapola a muchas cosas.

Cuando hablas con alguien de un tema que no controlas puedes pasar por alto que esa persona esté inventando o fingiendo saber algo sólo para darse ínfulas. Lo que sucede es que cuando sí controlas de ese tema ves que es solo eso, pura fachada.

¿Qué necesidad hay que mostrarse de una forma irreal? ¿Tan acomplejada está la gente que necesita que lo demás la miren como a un ser superior?

SamFdz

Pienso que todo tiene que ver con el afán competitivo que nos inculcan desde niños. Los propios padres presumen ante otros con el “es que mi niño ya hace esto”, dejando implícitamente el “y el tuyo no”. Luego llegan los estudios y las notas, los premios por ser mejor y los castigos por no conseguir los objetivos. Al final lo que sacas en claro es que si quieres ser alguien en la vida tienes que destacar en algo, y el fracaso no se entiende como una forma de aprendizaje sino como el mal camino.

Recuerdo ahora la frase de Edison, no sé si real o atribuida, sobre las 1000 bombillas fallidas y su “he encontrado 1000 formas en las que no se debe hacer una bombilla”. No todos lo miran así y la tendencia general es apegarse a algo para sentirse superior a los demás. Como los que son del Madrid no por sentimientos buenos sino porque son los de ganan, que los hay, y muchos. Y eso puede llevarse a la política y a la electrónica, como bien has mencionado con la guerra entre androides y manzaneros. Puedes fijarte en cualquier cosa que nos rodee, como humanos, y encontrarás parcialidad de un lado y de otro.

Sí, hay necesidad de mostrarse de forma irreal porque lo tenemos tan dentro que es imposible liberarse de etiquetas. A lo máximo que puedes aspirar es a ser moderado e intentar ver las cosas con sus pros y sus contras. Pero siempre habrá algo, aunque no hables de ello todos los días, en que serás parcial. El ser humano es parcial. No se trata de acomplejamiento, aunque en muchos casos sí que se agrave por eso, se trata de competitividad imbuida en nuestros genes desde que nacemos.

Álvarez del Vayo

Triste planteamiento el que usas porque ni siquiera veo una ventaja real en él. No vamos a ser mejores u obtener algo por ser más radicales o más prepotentes. Al menos nada que merezca la pena, claro.

Siempre he pensado que, salvo excepciones, lo que veo es que la gente que se identifica tan a fondo con algo es porque tiene algún problema de autoestima. No hablo de un aficionado a los coches de radiocontrol o al fútbol, hablo de gente que tiene tal presión interna por diversos motivos que lo proyecta en un elemento o acción concreto, que defiende hasta la muerte porque no se trata de algo ajeno a él mismo, sino de algo que constituye todo su ser. Él, o ella, es eso.

Pienso en las adolescentes y las boysbands, pero claro, aquí podemos excusarnos en que la química tiene la culpa. O en los chicos y el fútbol.

¿Tan difícil es vivir algo con intensidad y no sentirse atacado por ello cada vez que alguien hace un comentario que no encaja perfectamente en nuestra visión del mundo?

SamFdz

Si se debe a lo que comentas de la autoestima, está claro que la proyección del yo interior que se hace sobre los objetos a adorar hace que cualquier crítica se convierta en alguien personal. El que salta como un energúmeno porque dices algo en contra de su equipo, de su grupo favorito, del móvil que lleva en el bolsillo o de la chica que le gusta. Todo se lleva al terreno de lo personal. Puede que sea como dices, una forma de llenar un vacío. Completamente absurda, por otra parte, pero qué le vamos a hacer, el ser humano es así.

Yo es que sigo viendo esa cacería de animales en la que el neanderthal mejor dotado presume de sus presas frente a los demás. Ahora no es sangre sino posesiones, conocimiento o aficiones, pero el patrón es el mismo. Yo soy el mejor porque esto y aquello. Y quien quiere ser el mejor sigue a ése y forma el mismo hilo de pensamientos. Somos seres bastante ridículos. Todos nosotros.

¿Quién es el más evolucionado? ¿El que defiende lo suyo con ferocidad y se garantiza la subsistencia o el que lo ve todo más fríamente y elige cuidadosamente sus batallas, o simplemente las ignora? Nunca se podrá saber. Yo no, al menos, no soy psicólogo. Pero ciertas situaciones me producen mucha vergüenza ajena cuando hablamos de fanatismos y derivados.

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