Mi visión sobre el futuro de los arquitectos

Iba a titular esta entrada como “Mi visión sobre el futuro de la arquitectura”, pero he cambiado de idea ya que realmente lo que me importan no es tanto La Arquitectura (sí, en mayúsculas) sino como los trabajadores que la llevan a cabo. Además, ya publiqué el año pasado una carta abierta a la arquitectura en España.

En los últimos años la imagen del arquitecto ha cambiado mucho. De ser una profesión respetada a mediados y finales del siglo pasado pasó a ser el paradigma del artista. El Star System Architect no era sino un objetivo para muchos estudiantes, engañados con lo que se ve en la carrera, y algunos padres, que creían que sus retoños compartirían mantel con alcaldes, periodistas de revistas y promotores excepcionalmente comprometidos con la visión buena de la arquitectura. Como ejemplo os dejo con la entrada El Arquitectoscopio (V.2.0) de nmas1, con el nivel ácido y realista de siempre.

La realidad no es esa.

La realidad es que ha habido un sobredimensionamiento de la necesidad de arquitectos en España de la mano de la burbuja inmobiliaria que muchos negaron y que aún mucho creen que ya ha tocado fondo. No lo ha hecho, pero esa es otra historia y debería ser contada en otra ocasión.

Lo que a mi me preocupa son esos estudiantes que están aún en la carrera, o que acaban de salir, pero que no saben realmente lo que les espera. Cifras de paro brutales, competición con arquitectos con mucha más experiencia y sobre todo muchos más contactos, concursos amañados… Recomendable la lectura de la entrada de Stepien y Barno TERMINÉ. YA SOY ARQUITECTO… ¿Y AHORA QUÉ.

No quiero ser catastrofista. Puedes haber acabado la carrera hace poco y trabajar como arquitecto, tengo compañeros como Javier Sánchez que son el ejemplo perfecto de ello. Sin embargo creo que serán una minoría.

Durante algunos años, hasta que el mercado, la sociedad y la propia España se reestructure las opciones más viables son tres.

  • La primera es emigrar, algo que muchos ya han hecho y otros se plantean. La formación de arquitecto en España siempre se ha dicho que es de las mejora de Europa por ser formados también en lo que ellos llaman ingenieros civiles. No sé si esto es cierto o no, pero son muchos ya los compañeros que miran a Inglaterra, Italia o Alemania como a su futuro más inmediato.
  • La segunda es trabajar en algo muy relacionado con la arquitectura, sin ser propiamente arquitectura. Este es el caso de otro amigo, Javier Orive, fotógrafo, pero con la carrera hecha. En su caso la vocación es muy anterior a la crisis, pero la idea que plantea es muy interesante ahora mismo. Usar los conocimientos de la carrera en algo que no es estrictamente lo que se espera de un arquitecto.
  • La tercera, que es la que yo he elegido, es trabajar de algo que no tenga nada que ver. Esta es a la vez la más fácil y la más difícil. Por una parte es sencilla porque si consideramos todas las opciones es más fácil encontrar un trabajo. Por otra parte es complicada porque, normalmente, los arquitectos lo somos porque nos gusta, y trabajar en algo que no nos guste, habiendo estado años preparándonos, quizás no sea fácil. Yo recomiendo esta opción para aquellos a los que, aunque les encanta la arquitectura, tienen otras grandes aficiones. Hace poco un amigo me dijo que estaba pensando en estudiar interpretación viendo el panorama. Ante mi pregunta de si era algo que le gustara me dijo que era algo que siempre había pensado pero nunca se había atrevido a empezar. Le animé a hacerlo. Sólo porque es algo que le motiva mucho.

Tendremos que pasar por una especie de travesía en el desierto, si se me permite el símil mesiánico que tanto les gusta a los profesores de las escuelas, hasta encontrar no ya un punto como el que se ha vivido hasta hace poco, sino uno que permita a muchos grandes profesionales demostrar su valía.

Twitter Facebook Google+

3 comentarios

  1. ArkneX · mayo 19, 2011

    Como de costumbre, muy acertada tu reflexión. En mi caso, he elegido una mezcla de la tercera opción con la de seguir cultivando mi verdadera vocación que es la Arquitectura. Parte del día me dedico a la informática, es lo que me da un sueldo todos los meses y una de mis mayores aficciones durante toda la carrera de Arquitecto.

    Eso me permite seguir trabajando en mi perfil de Arquitecto en mi tiempo libre, de hecho y aunque no me permite vivir al 100% de esto, seguimos trabajando en proyectos que nos encargan en medio de esta desoladora y feroz competencia.

    Es lo que nos ha tocado vivir, solo me queda dar ánimos a aquellos que decidan tomar otros caminos, y a los que a pesar de todo sigan queriendo ser lo que son, por mucho que la situación les indique que deben tirar la toalla.

  2. Torchondo · mayo 19, 2011

    Buen artículo Fernando.

    La verdad es que el futuro para el joven e inocente arquitecto recién titulado es bastante complicado.

    Pero parte de esta complicación es causada por las propias escuelas y su modo de entender la arquitectura: se enseña a ser StarSystemArchitect y no a ser el arquitecto que la sociedad demanda: una persona que se mueva en el mundo de la construcción, que resuelva problemas y que controle todo el proceso constructivo.

    Yo tengo la suerte de poder dedicarme a lo que he estudiado, pero esta es una verdad a medias. Y digo “a medias” porque, aunque realizo proyectos, estoy más implicado en la obra, la ejecución, el control de costes y la gestión que del ejercicio de proyectar.

    ¿Me siento menos arquitectos o, incluso, menospreciado? para nada, entiendo que mi perfil de trabajador es multidisciplinar dentro del campo de la construcción, y disfruto igual dibujando un plano, calculando una estructura o replanteando una solería.

    Otro de los asunto que siempre me han molestado de la enseñanza de la escuela, y que no has abordado en el texto, es que te hacen ver la arquitectura como un modo de vida: siempre pensando el proyecto, analizando espacios allá por donde vamos… en definitiva haciendo de la arquitectura la razón de ser de nuestras vidas.

    ¿Y si la arquitectura falla? ¿será nuestra vida un fracaso? sinceramente la arquitectura es un trabajo para mí, y le doy la importancia como tal. No guía las decisiones de mi vida, no son mi tema de conversación predilecto. Cuando llego a casa me olvido del trabajo y pienso en MI VIDA. Me parece muy triste una existencia basada en el trabajo como modo de entender la vida.

    Hay cosas más importantes en la vida que la arquitectura.

  3. javi · mayo 19, 2011

    O nos dedicamos a otra cosa o seremos la generación de padres con edad de abuelos. Porque el que quiera hacer un proyecto de vida del tipo piso,familia,etc… y busque su estabilidad laboral en el campo de la arquitectura… que los ponga en remojo.
    Buen post y ánimo!